Entrevista con Aleida Guevara


 

 

CINCUENTA AÑOS DE LA MUERTE DEL “CHE” GUEVARA


Entrevista con  Aleida Guevara, hija del “Che”     

 

Hace exactamente cincuenta años, el 9 de octubre de 1967, Ernesto “Che” Guevara moría asesinado en Bolivia. Pero sus ideas no han muerto. Hablamos de ello con su hija, la Doctora Aleida Guevara March.

Especialista en alergología, la Dra. Aleida Guevara trabaja en el Hospital Pediátrico William Soler de La Habana. Es directora del centro de Estudios Che Guevara en La Habana y autora de varios documentales: “Chávez, Venezuela y la nueva América Latina” (2004); “Ausencia Presente” (2006), y “MST: Simiente de la esperanza” (2008) (entrevista con João Pedro Stédile, líder del Movimiento de los Sin Tierra de Brasil).               

 

 


Por ANDREA DUFFOUR *

* Miembro de la Coordinación Nacional de la Asociación Suiza-Cuba.

 


Fecha de publicación: 9 de octubre de 2017.

 


 

 
¿Qué papel puede tener el “Che” hoy en la lucha cultural entre el capitalismo y el socialismo?

AG: Tanto el “Che”, como Fidel Castro, son ejemplos de hombres cultos que sabían la importancia de la formación cultural para poder ser libres. El conocimiento te libera, te permite entender dónde estás, qué quieres y cómo puedes obtenerlo. El ejemplo de vida que de ellos emana nos estimula, nos impulsa adelante. Si ellos pudieron, ¿por qué no podremos nosotros?

¿Crear riquezas con la conciencia, no conciencia con las riquezas?, como diría Fernando Martínez Heredia (1), un gran especialista del pensamiento del “Che” y de Fidel que acabamos de perder.

AG: Eso es un sueño a realizar, que el ser humano sea capaz de ser consecuente con su especie, que practique la solidaridad, no la brutalidad, que sea sensible no indolente, que comprenda que la riqueza mayor es saber compartir lo que tenemos,  compartir, la sonrisa por ejemplo. Tratamos de hacer realidad ese sueño, pero sistemáticamente nos educan para ser cada día más individualistas y olvidar nuestra condición de seres sociales que viven en comunidad, lo peor de todo es que estamos destruyendo nuestro propio hábitat y continuamos mirando al vacío.

François Houtart (2) analiza el concepto del “buen vivir” de los indígenas andinos, el sumak kawsay que el Ecuador introdujo en su Constitución. ¿Hay algo semejante en el pensamiento del “Che”?

AG: El “Che” Guevara fue muy claro con su pensamiento y muy coherente, demostró con su vida lo que pensaba. Es el mejor comunista que conozco y lo importante en toda su obra es el bienestar del hombre pero con dignidad, por tanto estamos hablando del derecho al trabajo, a vivienda digna, a salud y educación gratuitas como derechos plenos del ser humano. Hablamos de respeto y sabemos que hay que conquistarlo con mucho trabajo y resistencia y estar preparado para defenderlo.

¿Doctora, cómo se caracteriza un revolucionario?

AG: Creo que nuestro Fidel caracterizó al verdadero revolucionario por su sentido de ética, de honradez, de sensibilidad, de respeto al pueblo, de entrega a la causa, con gran capacidad para amar.

En la película ¡Cuba sí! (1961), de Chris Marker, el joven Fidel explicaba que los franceses deberían comprender que las facciones políticas no han resuelto ningún problema fundamental y que las clases dominantes pueden ir hacia el fascismo, mientras que, en Cuba, se hace una revolución hacia el socialismo. Frente al golpe de Estado social que está aconteciendo en este momento en Francia, ¿esta declaración ha perdido su actualidad?

AG: Lo importante es cómo lo siente el pueblo francés. ¿Son felices con lo que tienen? ¿Se sienten seguros? ¿Cómo ven el futuro? Yo, en Cuba, vivo en otra sociedad que no es perfecta, pero gira alrededor del ser humano y nos permite crecer como tal, aprendiendo de nuestros errores y corregirlos. No hay partidos electorales –hay pueblo, y este determina sus candidatos desde la base, el pueblo es indiscutiblemente el mayor protagonista–. Quizás sería bueno analizar el papel en la toma de conciencia popular de los que se nombran de izquierda.

Me gusta bastante el partido de los trabajadores de Bélgica, va creciendo porque el pueblo puede palpar el cambio, en los momentos que vivimos es importante tener la confianza de nuestra gente, hay que mostrar lo que queremos y por qué es importante hacerlo. ¿Qué necesitamos? Educación al alcance de todos; no podemos permitir que se privatice; salud de calidad y sin costos para el paciente. ¿Por qué permiten en sus países que se cierren hospitales o que estos no funcionen adecuadamente empujando a las personas a resolver sus problemas en el sector privado? ¿Y la vivienda? Si su gobierno les garantiza todo esto y mucho más, seguramente serán felices, de lo contrario tendrán que buscar otras soluciones, pero sólo ustedes pueden hacerlo.

¿Entonces, en Europa estamos usurpando la palabra socialista?

AG: No quiero ser muy tajante, pero cuando estoy por esas tierras no percibo la unidad, nos damos el lujo de dividirnos, si ya somos pocos, ¿qué demonios estamos haciendo? El socialismo es respeto al pueblo, es plenitud de vida y sobre todo unidad, de lo contrario, ¿dónde encontraremos la fuerza necesaria para cambiar la realidad?

Algunos amigos en Cuba me dicen que tenéis un solo partido pero que defiende los intereses de una mayoría de la gente, y que en Europa hay muchos partidos con varios nombres pero que representan un solo partido, el del capital.

AG: Estoy de acuerdo.

Según Frei Betto: “Tenemos que decidir si queremos salvar el sistema capitalista o si queremos salvar la humanidad” (3). ¿Cuáles son las alternativas al capitalismo hoy día en el mundo?

AG: Desde que desapareció el sistema socialista europeo y sobre todo la Unión Soviética, el capitalismo se ha convertido en un sistema más despiadado y brutal, ya no tiene competencia cerca, por lo que no importa mantener un sistema de salud público, mucho menos una educación gratuita y de calidad, se van privatizando a pasos agigantados los logros sociales conquistados por décadas de lucha obrera y lo peor es la indolencia de esa misma clase obrera ante esos atropellos.

¿Se han preguntado por qué la organización Mundial de la Salud fue a mi país a buscar ayuda para controlar la epidemia del Ébola? Porque mi pueblo está educado con valores éticos, de solidaridad, dignidad y amor, por eso fueron a África esos médicos cubanos arriesgando sus vidas, porque somos conscientes que no importa el sacrificio de un hombre o de un pueblo si está en juego el destino de la humanidad.

 ¿Aleida, cómo ve usted la juventud cubana, que nació ya con todos los logros de la revolución y tal vez los considera como garantizados?

AG: Con los jóvenes hay que trabajar permanentemente, hay que escucharlos, hay que darles responsabilidades y mostrarles el camino, pero siempre poniendo nuestro ejemplo personal. Los jóvenes son la esperanza y desgraciadamente son los que siempre están sometidos a las mayores presiones por parte de los que quieren hacer daños al proceso revolucionario. Es importante que llegue a ellos toda la información necesaria, por ejemplo al ver de una excelente obra televisiva hace poco sobre la lucha contra los bandidos que se alzaron después del triunfo de la Revolución se vieron retratados en sus padres y abuelos que participaron en esa epopeya y los muchachos se llenaron de respeto y admiración por nuestros campesinos y nuestro ejército y milicianos. Creo que es una juventud sana, receptiva y en su gran mayoría muy patriota y revolucionaria.

 En diciembre de 2016, le pregunté también a Fernando Martínez Heredia si hay lugar para estar preocupado por un posible desencanto o por una  despolitización de la juventud cubana como aconteció en los países capitalistas. El filósofo cubano confirmó que el capitalismo trabaja para despolitizar e idiotizar a las masas –no para imponerles un pensamiento único, sino para imponerles ningún pensamiento–  pero me tranquilizó cuando me dijo que la juventud cubana es crítica y preparada.  Después de la desaparición física del Comandante, muchos gritaron espontáneamente: “Yo soy Fidel!”.

AG: (...) Nuestro amigo Fernando era un hombre sabio (...) Vamos caminando y es cierto que el dolor de la pérdida del padre mayor de todos los cubanos se transforma en fuerza y energías creadoras y un día tendremos que ser capaces de decirles a los hombres como Fidel y como el “Che”: Ustedes se fueron sabiendo que no hay retroceso posible en nuestra Revolución; tranquilos, nosotros continuamos la obra, el futuro está seguro.

¡Que hermoso escuchar estas palabras! En 1964, un periodista (4) le preguntó al “Che” en la televisión suiza francófona si algo había cambiado en la actitud de EE.UU. (y de Europa Occidental) con relación a Cuba. Le hago a usted la misma pregunta.

AG: No, los Estados Unidos continúan soñando con anexionarse la mayor de las Antillas, no entienden que para nosotros “es preferible hundirse en el mar que antes traicionar la gloria que se ha vivido”. Si buscan documentos emitidos por el almirante de los Estados Unidos en la época en que Cuba era todavía colonia de España, verán que eran los mismos métodos que hoy, el bloqueo económico y naval para rendir a la isla de hambre y enfermedad, diezmar así su población y poder anexionarse la isla, porque ya nos conocían como un pueblo rebelde e indomable.

¿Podemos hablar de las agresiones recientes, por ejemplo la tentativa de cooptar jóvenes universitarios y revolucionarios en Cuba, o del “golpe suave” en Venezuela, organizados por Washington con la complicidad de nuestros medios en Europa?

AG: No son agresiones nuevas, continúan usando dinero como mecanismo de persuasión –por supuesto sólo se venden los que no tienen ética–. Hay que tener conciencia de la fuerza del enemigo –como decía el Che–, en el imperialismo yanqui no se puede confiar nada, ni un tantico así. El caso de Venezuela ya es otra cosa, es la mejor expresión de la desesperación, de lo vacío que están esas personas de ética. ¿Se imaginan ustedes lo que significa poner fuego a un hospital infantil? ¿Se puede hablar de seres humanos? Para mi pueblo, la vida de un niño es sagrada, no entiendo ni acepto nada que ponga en riesgo la vida de un niño y no me pongan delante de semejantes personajes porque estaría en riesgo de perder mi control…

¿Cómo los cubanos analizan la fabricación de “primaveras árabes”, de la oposición en Siria, etc.?

AG: En primer lugar podemos preguntarle a cualquier europeo ¿qué sentirían si un ejército de cualquier país del llamado Tercer Mundo interviniera en sus asuntos internos? ¿si comenzaran a lloverles bombas en edificios de viviendas o en hospitales? ¿qué pensarían de personas viendo todos los días imágenes terribles y que no son capaces de exigirles a sus gobiernos que cesen  de mantener económicamente a los responsables de semejante horror? Los pueblos son los únicos capaces de resolver sus conflictos internos, nadie tiene derecho a intervenir en ellos, dijo nuestro Benito Juárez : “El respeto al derecho ajeno es la paz”. La manipulación de nuestras vidas, la desinformación permite la confusión entre la gente. El respeto es fundamental; podemos y debemos vivir en paz.

Pedimos su ayuda. Aquí en Europa perdimos los valores, ¡estamos tan pobres que solo nos queda el dinero! El “Che” habló de la construcción del hombre nuevo (5), de valores no materiales... ¿Cómo se construye este hombre nuevo en Cuba?

AG: Queridos amigos, como explicó el “Che”, el hombre nuevo nunca será un producto acabado, cada vez que perfeccionemos la sociedad tendremos que ser capaces de crecer como seres humanos, es la garantía de poder transformar lo necesario. Estamos en ese camino, por eso trabajamos.

¿Cómo es que una doctora en medicina cubana como usted participa en misiones voluntarias en África, y se interesa por la reforma agraria en Brasil?

AG: En Cuba los médicos se forman con el objetivo de servir al pueblo, es el único amo a quien servimos. Desde el inicio de la carrera aceptamos el carácter internacionalista de la misma, por eso es normal que esté dispuesta a trabajar donde me necesiten. 

Hace más de 25 años que trabajo junto al Movimiento sin Tierra (MST) de Brasil y me siento orgullosa. Como latinoamericana pienso que es uno de los movimientos más consecuentes y, como médico, pienso en la necesidad de una alimentación adecuada sobre todo para los niños. La reforma agraria es esencial para que nuestros pueblos puedan alimentar a su gente y que se haga realidad el sueño de ser dueños de lo que producimos y que no continúe el robo y el saqueo de nuestras riquezas naturales.

 

(1) Historiador, ensayista, filósofo, profesor en la Universidad de La Habana, director de la revista cubana “Pensamiento Crítico”. Falleció el 12 de Junio 2017, algunas horas después de haber escrito un último homenaje a François Houtart que acababa él mismo de fallecer.

(2) François Houtart: cuba-si.ch/apres-le-capitalisme-quelles-alternatives-pourquoi-je-soutiens- lexperience-cubaine

(3) Legrandsoir.info/Entretien-avec-Frei-Betto-par-Andrea-Duffour.html/ (fr) http://www.freibetto.org/entrevistas/50-años-de-la-revolucion-cubana  (esp)

(4) rts.ch/archives/tv/interview-du-che J.Dulmur, única entrevista en francés, trad. en esp: cubadebate.cu/especiales/2017/06/16/entrevista-inedita-al-che-guevara-en-frances-1964

(5) Escrito de Ernesto Che Guevara, dirigido en forma de carta en 1965, bajo el título “El socialismo y el hombre en Cuba”.